sábado, 7 de novembro de 2026

La América Latina y la Sostenibilidad: ¿cuáles son las perspectivas y retos? Por George Gurgel de Oliveira*

I. Las Relaciones Sociedad y Naturaleza 

Vivimos tiempos sombríos y de grandes desafíos para la afirmación y la defensa de la democracia, de la Paz y de la sostenibilidad de nuestra América Latina y del planeta.

 La ampliación de la conciencia ambiental a nivel mundial es una necesidad para la construcción de una nueva perspectiva de sociedad que sea democrática y sostenible. Los problemas económicos, sociales y ambientales, tanto mundiales como continentales y nacionales, continúan siendo retos políticos a ser resueltos para la construcción de otra perspectiva de ocupación del planeta por la sociedad humana.

¿Es posible una sociedad mundial sostenible?

La búsqueda de alternativas para la superación de la realidad actual insostenible, reclama la necesidad de construir una nueva agenda para las cuestiones de la sostenibilidad mundial, continental y nacional (Agenda 21, ONU, ECO 92, Agenda 20-30).

La construcción política, económica, social, ambiental y cultural de la sociedad sostenible continúa como un desafío de la humanidad. Algunos valores deben fundamentar esta construcción: la comprensión de la democracia como la creadora de las condiciones para una gobernabilidad mundial, continental y nacional; el multilateralismo, como fundamento del diálogo permanente entre los pueblos para la superación de los actuales desafíos políticos, económicos, sociales y ambientales y la construcción de una cultura para a paz, son los principios de la sostenibilidad humana en el planeta.

La sociedad mundial sostenible estará comprometida con la equidad en la distribución de la riqueza producida por los que trabajan, preservando los valores ambientales, culturales y espirituales construidos históricamente por la humanidad, con una participación activa de la Ciudadanía, del Estado, del Mercado, de la ONU y de otras organizaciones internacionales como factores estructurantes y necesarios de la sociedad, incluso en Brasil y en América Latina. Estos son los retos de la construcción de nuevas Políticas Públicas que se quieren sostenibles y que deben ser discutidas en los planos nacional, continental y mundial.

II.  Los desafíos del desarrollo y de la sostenibilidad

En el inicio de la colonización en Brasil, la carta de Pero Vaz de Caminha al rey Don Manuel, del 1° de mayo de 1500, es una declaración original de las riquezas naturales y potencialidades brasileñas:

“Nela, até agora, não podemos saber que haja ouro nem prata, nem nenhuma coisa de metal, nem de ferro; nem as vimos. Mas, a terra em si é muito boa de ares, tão frios e temperados, como os de lá. Águas são muitas e infindas. De tal maneira é graciosa que, querendo aproveitá-la, dar-se-á nela tudo por bem das águas que tem.”

“En ella, hasta ahora, no hemos encontrado oro ni plata, ni ningún otro metal ni hierro; ni siquiera los hemos visto. Pero la tierra en sí es muy buena, con un aire tan fresco y templado como el del lugar aquí. Hay agua en abundancia. Es tan fértil que, si uno quisiera cultivarla, todo crecería allí gracias a su gran cantidad de agua”.

Así, las relaciones entre la sociedad y la naturaleza en Brasil, desde la colonización, es acompañada de conflictos y contradicciones. Hace parte del proceso actual de desarrollo del capitalismo brasileño, resultado de las relaciones históricas de los diversos actores políticos, económicos, sociales y ambientales que determinan el funcionamiento del Estado y de la Sociedad en Brasil y en  Latinoamérica. .

Los Desafíos de la Sostenibilidad

Por lo visto, desde las expediciones colonizadoras, la economía brasileña y latinoamericana continúa siendo exportadora de recursos naturales para atender al mercado mundial, lo que ha elevado los niveles de degradación ambiental de los ecosistemas brasileños y latinoamericanos.

Los desafíos de la sostenibilidad en Latinoamérica continúan en la actualidad en el sentido de la preservación  de nuestras ancestralidades, del territorio, de las riquezas naturales, de nuestra biodiversidad, como fundamentos estratégicos para nuestra sociedad latinoamericana.

En Brasil, la búsqueda de la sostenibilidad es parte integrante de nuestro proceso histórico, cultural, político, económico, social y ambiental. Su síntesis está reflejada en la propia Constitución brasileña, aprobada en 1988, que dedica un capítulo al medioambiente, el capítulo VI, que en su artículo 225 declara:

“Todos tienen derecho al medioambiente ecológicamente equilibrado, bien de uso común del pueblo y esencial a la buena calidad de vida, imponiéndose al Poder Público y a la Colectividad el deber de su defensa y preservación para las presentes y futuras generaciones.”

Esta visión de totalidad, de entender la construcción de las políticas públicas como una relación entre el Estado y la Sociedad, incorporada en el capítulo VI de la actual Constitución brasileña, en relación con la política ambiental, supera dialécticamente las visiones anteriores del tratamiento de la cuestión ambiental en Brasil.

Por lo tanto, la explicitación de las contradicciones y conflictos del actual modelo de desarrollo, a través de un pacto político entre el Estado, el Mercado y la Sociedad Civil, abre caminos para la construcción de la sostenibilidad en América Latina.

En América Latina, como en Brasil, una parte considerable de la población no tiene sus derechos constitucionales atendidos, como educación, salud, vivienda, seguridad pública y trabajo, fundamentales para la vida.

El modelo sostenible en América Latina debe ser construido en función de las potencialidades nacionales, integrando nuestra biodiversidad, territorio, riquezas minerales, petróleo y gas,  agua, energía de biomasa, solar y eólica disponibles. Los límites impuestos a la economía basada en carbono colocan a Brasil y América Latina en una situación destacada en relación con la matriz energética mundial, con ventajas comparativas primordiales en la perspectiva de una sociedad sostenible.

En relación con Brasil, la redemocratización de la sociedad brasileña, desde la de 1988,  ha mejorado en términos de inclusión social y reducción de las desigualdades. Sin embargo, aún somos una de las sociedades más desiguales,  una de las primeras en concentración de riqueza a nivel mundial. La parte incluida de la población brasileña en el mercado, en los últimos años, no ha conquistado una efectiva ciudadanía en el trabajo, movilidad, seguridad, saneamiento básico y en la educación. Hay mucho que hacer.

Así, el nivel de desarrollo científico, tecnológico, industrial y empresarial de la sociedad latinoamericana debe estar en sintonía con la construcción de la sostenibilidad económica, social y ambiental.

En ese escenario se asienta con solidez la centralidad de la construcción de políticas públicas de ciencia, tecnología e innovación, ampliando las inversiones en la industria, agricultura y ganadería para incrementar la productividad y enfrentar las desigualdades sociales de las áreas rurales y urbanas de Brasil y de América Latina.

Con relación a la cuestión urbana, los problemas sociales se acumulan en estas áreas de gran concentración de población. Las ciudades latinoamericanas concentran la población y las desigualdades. La reforma urbana se presenta como una de las variables estratégicas en este modelo que se quiere sostenible.

La propiedad del suelo, la reorganización del espacio urbano, del sistema de movilidad, seguridad, vivienda, salud, educación y la reestructuración de los servicios públicos serán cuestiones fundamentales a ser consideradas. El fortalecimiento de las municipalidades y las políticas regionales, con el estímulo a la participación de los ciudadanos en la formulación e implementación de las políticas públicas, será determinante en este proceso de construcción de la sostenibilidad en nuestro continente.

Así,  es urgente una reforma política para la consolidación y ampliación de la democracia. La discusión de la estructura, definición de los límites de actuación del Estado y del Mercado, de las Agencias de Regulación, Consejos y otros órganos del Poder Ejecutivo, Legislativo e Judicial desafían a Brasil y a toda América Latina.

Por tanto, es importante evaluar cómo la cuestión de la sostenibilidad está siendo formulada e incorporada en las políticas públicas en Brasil y en América Latina. El papel de los distintos actores políticos, económicos, sociales y ambientales, sus respectivos instrumentos y condiciones de implementación, nivel de transversalidad y la participación efectiva de la sociedad, así como la continuidad y profundización de las políticas de combate a las desigualdades étnicas y de género, son estructurantes en este modelo que se quiere sostenible para Brasil y América Latina.

Por último, comprender y trabajar las cuestiones de la sostenibilidad en nuestros países como parte de nuestra historia en sus relaciones con la naturaleza, permitirá trascender los problemas de la sociedad actual en Brasil y en América Latina, buscando soluciones y, sobre todo, identificando las diferencias y los reales intereses entre los diversos actores en cuestión, creando los fundamentos de nuevas relaciones políticas, económicas, sociales con la naturaleza.

Finalmente, el desafío de la sostenibilidad en Brasil y en América Latina es de la construcción de una sociedad con más democracia, ampliando los espacios de participación y de decisión de la ciudadanía, con una economía preocupada por la inclusión social y la preservación de nuestra biodiversidad, realizando las reformas política, económica, social y ambiental necesarias y aún por hacer en la sociedad latinoamericana, donde la cultura de la paz sea el fundamento de la sociedad futura que se desea sostenible.

*George Gurgel de Oliveira, Doutor, Director del Instituto Politénico da Bahia. Apresentação no Seminário em Puebla, Mexico, 05/11/2026.

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